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5 claves para el alquiler de tu vivienda por temporadas.

¿Quieres alquilar temporalmente tu vivienda o apartamento? En el post de hoy te dejamos 5 tips para alquilar tu vivienda por temporadas con total tranquilidad.

La Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos (LAU) distingue dos tipos de arrendamientos: de vivienda o de local de negocio.

Hoy nos referimos al contrato de arrendamiento de vivienda pero con una particularidad, la duración temporal del contrato.

La LAU denomina en su artículo 3.2 a los contratos celebrados por temporadas como “arrendamientos para uso distinto de vivienda”; y en el art. 9 se establece una duración mínima de 3 años para el alquiler de vivienda, entonces ¿cómo podemos alquilar legalmente nuestra casa por meses para el uso de vivienda temporal?

Para alquilar nuestra vivienda temporalmente por meses, semanas o incluso por días y evitar los plazos legales obligatorios es fundamental hacer constar en el contrato las condiciones que comentamos en este post.

[bctt tweet=»Firmar un contrato de arrendamiento de vivienda temporal garantiza tranquilidad y protección.» username=»legaliboo»]

¿Cuáles son las condiciones básicas en un contrato de alquiler por temporadas?

El contrato de arrendamiento de vivienda temporal te permite proteger legalmente cualquier incidencia que pueda ocurrir durante el periodo de arrendamiento o, incluso, una vez finalizado el mismo.

¿Quieres alquilar por unos meses, semanas o tan sólo por unos días? ¡Bien!

Es hora de concretar las condiciones del arrendamiento para que, en caso de conflicto, nos resulte más sencillo defendernos legalmente.

Aquí te dejamos algunos puntos importantes que debes definir en tu contrato de arrendamiento de vivienda de temporada:

1.    Duración y objeto del arrendamiento.

El contrato deberá especificar que el uso de la vivienda será temporal y que no se va a destinar a uso de vivienda habitual, ni comercial, industrial, profesional, etc.

En cuanto a la duración, debemos indicar la duración exacta (por ejemplo 10 meses) señalando la fecha de finalización del arrendamiento.

2.    Uso de la vivienda arrendada.

Todo lo que afecte al destino que se le va a dar a la vivienda debe quedar bien definido en nuestro contrato, ya que no es lo mismo un alquiler de temporada o un arrendamiento de una vivienda habitual.

El momento de entrada y puesta a disposición del inmueble al inquilino, el estado de los enseres y habitabilidad de la vivienda, son cuestiones fundamentales que debes tener en cuenta en este tipo de contratos de tan corta duración.

3.    Momento de la entrega del inmueble.

Deberemos determinar cuándo y cómo se hará entrega de la posesión del apartamento y en su caso, qué ocurrirá en caso de incumplimiento.

Es una buena idea pactar una cláusula de penalización por el incumplimiento de esta obligación ya que por ejemplo, si necesitas hacer uso del mismo desde que finalice el contrato de alquiler podrás resarcir los inconvenientes que ello pueda ocasionarte.

4.    ¿Qué pasa con la fianza?

Para este tipo de contratos también será necesaria solicitar una fianza para cubrir los desperfectos que se puedan originar durante la estancia.

Pero ¿qué ocurre si el arrendador entiende que existen daños en la vivienda y quiere quedarse con la fianza?

Este es un problema más habitual de lo que pensamos y por eso es aconsejable determinar claramente en el contrato las particularidades que afectan a la fianza.

5.    Y en caso de impago de la renta, ¿qué hago?

En tu contrato podrás pactar los procedimientos de reclamación para el caso de impago de la renta.

No te olvides de fijar todos los datos sobre la renta, los impuestos y gastos del arrendamiento, así como la forma de pago.

Consigue tu contrato de arrendamiento de vivienda de temporada completamente actualizado y personalizado para tu caso concreto.

¿Tienes dudas? Consulta a los abogados de Legaliboo.

Un contenido original de Legaliboo.

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